Fueron tantos detalles importantes
A lo largo de tu infancia acumulados
Brillante juventud radiante
Íntimos recuerdos compilados
Objetivo que mueve al sentimiento
La realidad fundamental de los principios
Aquilatando en esta vida los valores
Mi niña, hoy quisiera decirte tantas cosas
Observando tu esplendoroso encanto
Nacido de ese éter sacrosanto
Como el sutil perfume de las rosas
Al eterno elevo mi plegaria
Yo humilde y reverente
Orando y dando gracias, por estar presente
Hoy al cumplir tus quince abriles
Elevo una súplica ferviente
Reminiscencia de mis pensamientos más febriles
Nacidos de este amor que por ti siento
Al eterno Dios omnipotente
Nada pido, más que te guarde niña mía
Desde el fondo de mi alma entre rosas y claveles
Entonando ese himno a la alegría
Zagala hermosa, de los quince abriles
Profr. Galdino Moncayo Moncada
(Invierno de 2010)