lunes, 17 de enero de 2011

Espinal defiende su Túnim


-       COOPERATIVISTAS RESPALDAN SU MONEDA COMUNITARIA ANTE MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
-       PESE A CRÍTICAS DE POLÍTICOS Y EMPRESARIOS, LA AUTONOMÍA DE LOS PUEBLOS AVANZA.
-       UNA ALTERNATIVA SOLIDARIA ANTE EL AGRESIVO SISTEMA MONETARIO CAPITALISTA.

Sorpresiva reacción causó en los medios de comunicación el papel-moneda “Túmin” que circula desde septiembre de 2010 en el municipio de Espinal, Veracruz, región indígena del Totonacapan. Presentamos aquí algunas respuestas que se dieron a las críticas y dudas sobre su funcionamiento:

El Túmin es un instrumento de intercambio para facilitar el trueque. Funciona como papel-moneda para completar los pesos mexicanos en el gasto diario de satisfactores de primera necesidad, y forma parte de un proyecto más amplio que es el Mercado Alternativo.

Este proyecto comunitario lo impulsan ciudadanos y organizaciones de la región, entre ellos docentes y estudiantes de la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI), preocupados por el desarrollo regional donde haya una cultura de solidaridad y espíritu comunitario.

Con el Túmin, que vale igual al peso, se dinamiza el desarrollo local, haciendo fluir los productos y saberes de la región. De no ser así, la riqueza existente permanece estancada y no se aprovecha.

Cada participante, además de ser consumidor, es productor de bienes y servicios, mismos que respaldan al Túmin. Ellos son los que pueden aceptarlo al hacer sus ventas, siendo conveniente que exista gran variedad de bienes y servicios ofertados en este Mercado Alternativo. Por ello, el Túmin no se da de modo asistencialista a quienes sólo son consumidores, pues no tendrían donde usarlo para comprar.

Cada productor participante recibe 500 Túmin, equivalentes a 500 pesos (lo que deseamos como salario mínimo para nuestra región y para todos los mexicanos). No importa si el negocio es pequeño o grande, reciben lo mismo. Esto es justo porque, si bien los mayores comercios ofertan más productos, debe apoyarse más a los que menos tienen, en contraste con nuestro sistema capitalista donde el que más tiene o más sabe, más gana, aumentando la brecha entre ricos y pobres.

A todos los socios les conviene que el Túmin circule y se encuentre en continuo flujo, a nadie le conviene tenerlo guardado. Pero no sirve para invertir en los in-sumos de los propios negocios cuando los proveedores son externos a la comunidad; es sobre todo para completar el gasto familiar. Sin embargo el Mercado Alternativo busca que cada vez haya más proveedores locales de distintos bienes y servicios, incentivan-do así el empleo y la producción local.

Entonces, el Túmin se usa sólo entre los socios cooperativistas, no se fuga a tiendas transnacionales ni a establecimientos de las grandes ciudades; ni interesa que éstos lo acepten; y entre más se usa menos se acaba, por eso decimos que es dinero sustentable.

No genera inflación, la amortigua; ni desestabiliza nada, pues la economía ya se encuentra desestabilizada.
Con todo, el Túmin es sólo una forma de resistencia donde los pueblos ejercen su legítimo derecho a sobrevivir, no es “un capricho”, como dicen algunos. Por sí sólo no representa una ofensiva ni un peligro real para la inhumana e injusta economía capitalista.